Jesus de la Demanda

 

 

Es una imagen de cuerpo entero que representa a Jesús infante con la cruz a cuestas, la imagen mide aproximadamente treinta y ocho (38) centímetros de altura. Su rostro presenta las facciones de un niño y su cuerpo la proporción antropométrica de un infante, lo que le da cohesión a tan singular iconografía.

El Niño Jesús de la Demanda tiene todos los atributos iconográficos de un "Nazareno Guatemalteco", es decir, corona de espinas, resplandor, túnica con bordados y cíngulo, cruz con cantoneras de plata y además gotas de sangre en su rostro.

Además lleva grabadas unas cruces en pies y manos, similares a las de la Consagrada Imagen de Jesús Nazareno de la Merced, las mismas han sido consideradas como signo de que la imagen fue consagrada. Sin embargo esto no ha sido aclarado y aun se investiga.

HISTORIA

La imagen del Niño Jesús Nazareno, se venera en la actualidad en la iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes, conocida popularmente como "La Merced", y fue llamado desde la época colonial de "la demanda".

Se sabe de la existencia de esta pequeña pieza, según el historiador Miguel Álvarez Arévalo, por un inventario de fecha 13 de noviembre de 1780, de la cofradía de Jesús Nazareno de La Merced a la que pertenecía, documento que dice textualmente: "Y un Niño Jesús de La Demanda".
Respecto a las pertenencias que se conservan de esta pequeña imagen, el historiador Álvarez Arévalo manifiesta que en el mismo libro de la cofradía, hacia el 7 de diciembre de 1800 dice lo siguiente: "Otras 3 túnicas del Niño Jesús de la Demanda de lo mismo que las anteriores de tizú de oro y terciopelo bordada; otra dicha de gloretu, vieja y sin galon; la otra dicha de tinto que tiene puesta".

En el mismo inventario aparecen objetos de plata: "2 coronas de espinas del Niño Jesús, una es sobredorada y la otra una diadema del Niño dorada; la cruz del Niño Jesús con su parrita con cuatro cantoneras y tres perillas de plata, una mesita para la demanda, otra dicha de altar portátil".

De con los datos anteriores, da la impresión de que esta imagen servia a la cofradía para visitar hogares y recoger limosnas para costear las actividades de ésta. De ahí de donde se desprende el titulo de "La Demanda" que conserva hasta nuestros días.

El licenciado Álvarez Arévalo indica que en el año de 1802 se retocaron las imágenes de María Magdalena y San Juan sacadas en la procesión del Viernes Santo y también se retocó al Niño, y cita textualmente que: "se pusieron a dichas imágenes dedos y pestañas como también la del Niño Jesús que importó todo, diez y siete pesos y seis reales".

Posteriormente y a principios del siglo XX la imagen fue utilizada para el ejercicio del Santo Vía-Crucis, procesionado por los niños que iban a recibir doctrina, por las naves del templo mercedario los días viernes de cuaresma de donde cabe mencionar que según se cuenta, Monseñor Joaquín Santa María y Vigil, de grata recordación en el templo mercedario, acoge apreciable devoción hacia el niño Nazareno, hasta el punto, de colocarlo en una mesa de noche al lado de su cama.